Aunque sólo le había dado unos minutos en la final del Mundial 94, entró en el minuto 106 de la prórroga, Parreira reclamó durante un año seguido el fichaje del ariete del Palmeiras, con el nombre de Paulo Sergio y los coloristas apellidos de Rosa Viola. Cuando al fin llegó, su valedor ya no estaba, y Viola cayó en las garras de Luis Aragonés, cuyo concepto del fútbol no podía resultarle menos simpático. Enviado al banquillo mientras se adaptaba, durante buena parte de la temporada sólo asomó en los finales de partido.

La lesión de Gálvez (Animo Gálvez...No se si os acordais de esa legendaria canparta como diria algun) obligó a Aragonés a alinearle en los últimos once partidos, con opción al título y Viola contestó, hizo ocho goles, se merendó a las zagas contrarias y dejó la imagen de jugador anárquico pero indefendible, capaz de abrir cualquier muro con sus fintas,

Disfrutaba y hacía disfrutara ultimísima hora, convirtiendo cada celebración de gol en un carnaval de Río, y su peculiar corte de pelo causó estragos imitadores entre los quinceañeros, yo me se de uno de carcer que tenia un horno que se hizo su mismo pelo...Aunque no dio más pistas.

Para el año 97 iba a formar tándem con Romario, pero tanta exuberancia resultó incompatible con el carácter de Aragonés. A las pocas semanas, Viola fue vendido, siguiendo el destino de todos los brasileños de color que tenía el equipo (Mazinho y el propio Romario). Esto huele no??? Aragonés vendiendo a los jugadores de color del Valencia. Casop Henry, etc...

El Corinthians, rival histórico del Palmeiras, le recibió encantado a pesar de los números que había organizado en el pasado cada vez que les marcaba un gol.

Además jugó en equipos como el Sao Jose, Olímpia, Santos, Vasco de Gama, Gaziantepspor, Guaraní y algunos equipos menores de Sao Paulo.

En el Valencia, para que os hagais una idea. siempre se le recordará por un gol celebrado con su típico baile índio tapándose los ojos y que terminó con un 4-1 con goles de Mijatovic (2) y Fernando creo recordar.

En estos momentos, o mejor dicho, acaba de abandonar el martes la cárcel en la que permaneció recluido dos días por llevar una arma ilegal. A lo que el jugador argumento como "La compré hace unos cuatro años y nunca ha le usado, soy un coleccionista de armas",

Paulo Sergio Rosa "Viola" fue detenido por la policía la madrugada del domingo a raíz de una denuncia de su ex esposa, quien le acusó de estar ebrio y tratar de arrebatarle a su hijo bajo amenazas.

Las autoridades encontraron en el coche del jugador una escopeta y a continuación los recluyeron en la estación de Barueri, en la periferia de Sao Paulo.

Viola cumplió en la cárcel, el domingo pasado, 37 años.

Que grande fuiste... Pero que poco estaste.